Fertilizantes: macro y micronutrientes

Cuando comenzamos una pecera plantada es común escuchar que nuestras plantas necesitan fertilizante para crecer sanas y mantener una buena coloración. Sin embargo, basta con investigar un poco para encontrarnos con términos como macronutrientes, micronutrientes, fertilización líquida, fertilización al sustrato o rutinas que pueden hacer parecer que mantener plantas es algo complicado.

productos fertilizantes de seachem

Pero antes de comenzar a agregar productos a la pecera, vale la pena entender algo importante: fertilizar no significa alimentar plantas porque sí, sino aportar aquellos elementos que pueden comenzar a faltar dentro del sistema.

Entonces surge una pregunta bastante lógica: ¿qué son realmente los macro y micronutrientes y cómo sabemos cuándo utilizarlos?

En este artículo veremos qué función cumplen dentro de la pecera, cuáles son sus diferencias y cómo utilizarlos de forma razonable para mantener un crecimiento saludable de nuestras plantas sin complicar más de lo necesario el mantenimiento del sistema.

Los nutrientes son sustancias químicas que nuestras plantas necesitan para crecer, realizar funciones esenciales como la fotosíntesis y mantenerse saludables. En nuestras peceras, las plantas pueden obtenerlos tanto del agua como del sustrato, ya sea porque se encuentran disponibles de forma natural dentro del sistema o porque nosotros los agregamos mediante la fertilización.

Estos nutrientes se dividen principalmente en dos categorías: macronutrientes y micronutrientes.

Macronutrientes

Los macronutrientes son aquellos elementos que las plantas necesitan en mayores cantidades para crecer y desarrollarse correctamente. Esto no significa que sean más importantes que los micronutrientes; simplemente, las plantas requieren una mayor cantidad de ellos.

Entre los principales macronutrientes encontramos el nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), conocidos en conjunto como NPK. Cada uno cumple funciones distintas dentro de la planta y su disponibilidad puede influir directamente en aspectos como el crecimiento, la formación de nuevos tejidos y el desarrollo de raíces.

Nitrógeno (N)

El nitrógeno es uno de los nutrientes que las plantas necesitan en mayor cantidad y cumple un papel fundamental en su crecimiento. Forma parte de moléculas esenciales como la clorofila y las proteínas, por lo que está directamente relacionado con la formación de nuevos tejidos y el desarrollo de hojas y tallos.

Dentro de la pecera, el nitrógeno puede encontrarse de forma natural gracias a los desechos de los peces, restos de alimento y otros procesos que ocurren dentro del sistema. Durante el ciclo del nitrógeno, estos compuestos terminan transformándose principalmente en nitratos, una de las formas que nuestras plantas pueden aprovechar.

Cuando su disponibilidad es insuficiente, el crecimiento puede ralentizarse y las hojas más viejas suelen comenzar a perder su coloración verde.

Por lo cual, antes de añadirlo, lo ideal es observar las necesidades de nuestra pecera y, cuando sea posible, medir los niveles de nitrato. Una pecera con pocos peces y una gran cantidad de plantas puede consumir el nitrógeno disponible con rapidez, mientras que una con una mayor carga de organismos puede producir suficiente de forma natural.

Como referencia general, en muchas peceras plantadas suelen mantenerse concentraciones de nitrato alrededor de 5 a 20 mg/L, aunque esto no debe tomarse como una regla exacta. La cantidad adecuada dependerá de la cantidad y tipo de plantas, su velocidad de crecimiento, la iluminación y el consumo de nutrientes del propio sistema. Si los niveles son bajos y las plantas muestran una necesidad real, el nitrógeno puede incorporarse mediante fertilizantes líquidos que contengan este elemento, siguiendo las indicaciones del fabricante y ajustando la dosis según la respuesta de la pecera.

Fósforo (P)

El fósforo es otro de los macronutrientes esenciales para las plantas y participa en procesos relacionados con el almacenamiento y transferencia de energía. Gracias a esto, interviene en el crecimiento, la formación de nuevos tejidos y el desarrollo general de la planta.

Dentro de la pecera, suele encontrarse principalmente en forma de fosfatos y puede incorporarse de manera natural a través de los desechos de los peces, restos de alimento y la descomposición de materia orgánica. Por esta razón, al igual que ocurre con el nitrógeno, no todas las peceras necesitan que lo agreguemos mediante fertilizantes.

Su consumo dependerá de la cantidad de plantas y de su ritmo de crecimiento. Como referencia general, en muchas peceras plantadas suelen mantenerse concentraciones de fosfato alrededor de 0.5 a 2 mg/L, aunque esto no debe tomarse como una regla exacta.

Si los niveles son bajos o el consumo de las plantas supera el aporte natural de la pecera, el fósforo puede incorporarse mediante fertilizantes que contengan fosfatos, siguiendo las indicaciones del fabricante y ajustando la dosis según las necesidades del sistema.

Potasio (K)

El potasio es otro de los principales macronutrientes que necesitan nuestras plantas. A diferencia del nitrógeno y el fósforo, éste participa en la regulación de numerosos procesos dentro de la planta, como el aprovechamiento de nutrientes, la regulación del agua en sus tejidos y la fotosíntesis. Por esta razón, una cantidad adecuada de potasio es importante para mantener un crecimiento saludable.

Normalmente suele incorporarse en menor cantidad de forma natural mediante los desechos de peces y restos de alimento, por lo cual, en muchas peceras plantadas puede ser necesario añadirlo mediante fertilizantes, especialmente cuando existe una buena cantidad de plantas.

No existe una cantidad universal para todas las peceras, ya que su consumo dependerá de la cantidad de plantas, su velocidad de crecimiento y las condiciones del sistema. Como referencia general, suelen manejarse concentraciones aproximadas de 5 a 20 mg/L, aunque lo ideal es ajustar la fertilización según las necesidades de la pecera y las indicaciones del producto utilizado.

Cuando su disponibilidad es insuficiente, las hojas más viejas pueden comenzar a presentar pequeños agujeros, zonas amarillentas o daños en sus bordes. Sin embargo, estos síntomas no siempre indican exclusivamente una falta de potasio, por lo que es importante observar la pecera en conjunto antes de aumentar la dosis.

Micronutrientes

Ahora que conocemos los principales macronutrientes, pasemos a los micronutrientes. Como su nombre puede hacernos pensar, son elementos que las plantas necesitan en cantidades mucho menores, pero esto no significa que sean menos importantes.

En general, los micronutrientes participan en numerosos procesos dentro de las plantas: ayudan en la formación y funcionamiento de la clorofila, intervienen en la fotosíntesis, participan en la actividad de distintas enzimas y contribuyen al crecimiento y formación de nuevos tejidos. Dentro de este grupo encontramos elementos como el hierro (Fe), manganeso (Mn), boro (B), zinc (Zn), cobre (Cu) y molibdeno (Mo), entre otros.

De todos ellos, probablemente el hierro sea el que más escuchamos mencionar en acuariofilia. Suele venderse incluso en fertilizantes por separado y muchas veces se relaciona con la coloración de las plantas, especialmente las rojas. Sin embargo, esto no significa que sea más importante que el resto de los micronutrientes ni que añadir más hierro hará automáticamente que nuestras plantas se vuelvan más rojas.

En realidad, cada micronutriente cumple funciones distintas dentro de la planta y todos son necesarios, aunque en cantidades muy pequeñas.

Sin embargo, identificar exactamente qué micronutriente falta puede ser complicado, ya que muchas deficiencias presentan síntomas similares. Por esta razón, normalmente los micronutrientes se añaden en conjunto mediante fertilizantes que contienen una mezcla de varios de estos elementos, en lugar de intentar agregar cada uno por separado.

Cómo y cuándo agregar micronutrientes

A diferencia de los macronutrientes, saber exactamente cuándo faltan micronutrientes puede ser complicado, ya que la mayoría no se mide fácilmente dentro de la pecera y sus deficiencias pueden presentar síntomas similares. Por esta razón, no siempre esperamos a que aparezca una deficiencia para comenzar a utilizarlos. Su uso depende principalmente de las características de nuestro montaje y de los nutrientes que ya estamos aportando.

Una pecera con una gran cantidad de plantas y un crecimiento activo tendrá un consumo constante de micronutrientes, por lo que puede ser conveniente reponerlos regularmente mediante un fertilizante que contenga una mezcla de estos elementos. En cambio, una pecera con pocas plantas de crecimiento lento puede tener un consumo mucho menor.

Antes de añadirlos, también debemos revisar qué productos utilizamos, ya que algunos sustratos y fertilizantes completos pueden aportar micronutrientes. Si nuestra pecera ya recibe una cantidad suficiente por estas vías, no es necesario añadir otro producto únicamente por precaución.

Cuando decidamos incorporarlos, lo más práctico es utilizar un fertilizante de micronutrientes y seguir la dosis recomendada por el fabricante, ajustándola posteriormente según el crecimiento y las características de nuestra pecera.

Fertilizante líquido, pastillas o cápsulas

Ahora que conocemos los principales nutrientes que necesitan nuestras plantas, surge otra pregunta: ¿cuál es la mejor forma de agregarlos a la pecera?

Los fertilizantes pueden encontrarse en distintas presentaciones, como líquidos, pastillas, cápsulas o incluso en forma de sales y polvos. Sin embargo, ninguna presentación es mejor en todos los casos; la elección dependerá principalmente de cómo se alimentan nuestras plantas y del tipo de pecera que mantengamos.

Los fertilizantes líquidos añaden los nutrientes directamente a la columna de agua, por lo que son especialmente útiles para plantas que pueden absorber gran parte de ellos a través de sus hojas y tallos. También permiten fertilizar de manera general una pecera con una gran cantidad de plantas.

Las pastillas o cápsulas para raíces se colocan dentro del sustrato y liberan nutrientes cerca de la zona radicular. Pueden ser especialmente útiles para plantas que desarrollan sistemas de raíces abundantes o cuando utilizamos un sustrato que no aporta suficientes nutrientes.

Entonces, ¿cuál es mejor? La respuesta dependerá de nuestras plantas. En muchas peceras incluso puede ser útil combinar distintos métodos, utilizando fertilización líquida para la columna de agua y fertilización localizada para las plantas que se benefician de un mayor aporte cerca de sus raíces.

En conclusión, fertilizar una pecera no consiste simplemente en agregar productos esperando que nuestras plantas crezcan mejor. Cada nutriente cumple una función diferente y, aunque algunos se necesiten en mayores cantidades que otros, todos forman parte del desarrollo saludable de nuestras plantas. Tampoco existe un fertilizante o una presentación que sea mejor para todas las peceras: los fertilizantes líquidos, las pastillas o las cápsulas pueden ser útiles dependiendo de las plantas que mantengamos, el tipo de sustrato y los nutrientes que ya se encuentren disponibles dentro del sistema.

Así mismo, no siempre es recomendable esperar a que nuestras plantas muestren síntomas visibles de una deficiencia para comenzar a fertilizar, ya que para entonces la falta de uno o varios nutrientes puede llevar tiempo afectando su desarrollo. Sin embargo, esto tampoco significa que debamos añadir fertilizantes de forma innecesaria. Lo importante es conocer las características de nuestra pecera, observar el crecimiento de las plantas y entender qué nutrientes ya estamos aportando antes de agregar nuevos productos. Al final, una buena fertilización no consiste en añadir más, sino en aportar lo que nuestras plantas necesitan, cuando realmente lo necesitan:

  • medir parámetros,

  • observar el desarrollo de nuestra pecera y

  • tener paciencia y constancia es vital para tener éxito con nuestros tanques.

Por último, quiero mencionar que actualmente existen distintas marcas y productos para la fertilización de nuestras peceras, por lo que podemos elegir aquellos que mejor se adapten a las necesidades de nuestro montaje.

Personalmente, uno de los productos que más me gusta utilizar es Flourish de Seachem, ya que me ha dado buenos resultados en mis peceras plantadas. Sin embargo, esto no significa que sea la única opción ni que sea el producto adecuado para todas las peceras; cada fertilizante tiene una composición diferente, por lo que antes de elegir uno es importante revisar qué nutrientes aporta y si realmente se adapta a lo que nuestras plantas necesitan.

Una nota

Todo lo que compartimos en Mi Pecera Mx es contenido educativo y experiencias propias del hobby. No te estamos diciendo qué tienes que hacer: cada pecera, cada pez y cada situación es distinta, y lo que a nosotros nos funcionó puede comportarse diferente en tu casa. Tómalo como una guía para informarte y decidir tú.

Sigue aprendiendo

Si quieres entender qué sustrato le conviene más a tu montaje, lee: Sustrato fértil vs grava.

Si tu pecera no tiene inyección de CO2, revisa: ¿Se necesita CO2? Peceras low tech.

Y si quieres ver todo el panorama de qué hace crecer bien a una pecera plantada, lee: El motor de la pecera plantada (proximamente).

Si todavía estás eligiendo tus primeras plantas, revisa: Qué plantas elegir para mi pecera.

Referencias

The 2Hr Aquarist. (2025, 4 de febrero). ¿Qué nutrientes necesitan las plantas acuáticas para crecer?https://www.2hraquarist.com/es/blogs/fertilize-planted-tank/plantado-tanque-fertilizante-101

Aguascaper. (2025, 20 de abril). Abonado de macronutrientes NPK. PaisajeSumergidos. https://paisajesumergidos.es/abonado-de-macronutrientes-npk

The 2Hr Aquarist. (2025, 4 de febrero). Guía de dosificación de fertilizantes para acuarios plantados: ¿cuándo dosificar más o menos?https://www.2hraquarist.com/es/blogs/fertilize-planted-tank/cuanto-dosificar

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