Qué peces pueden vivir con gambas — guía de compañeros

Las gambas —sobre todo las Neocaridina, como la blue dream, la cherry, la naranja o la amarilla— son de lo más fácil y relajante del hobby, y casi siempre la primera duda que llega es la misma: ¿puedo tener peces junto con ellas? La respuesta corta es que sí, muchas veces sí…

Aquí el riesgo es que los peces se coman a las gambas, y sobre todo a las crías. Una gamba bebé recién nacida es diminuta, del tamaño de una pestaña, y para casi cualquier pez es una botana. Por eso, cuando armamos una pecera con gambas, elegimos peces chiquitos, pacíficos y de boca muy pequeña: peces que dejen en paz a las gambas adultas y que, con suficientes plantas donde esconderse, permitan que sobreviva una buena parte de las crías.

Como siempre, esta lista es un menú, no una lista de compras. Te mostramos posibles compañeros para tus gambas, pero que aparezcan aquí no significa que todos quepan juntos en el mismo tanque. Investiga a fondo, revisa la ficha de cada pez y fíjate en que sean compatibles en parámetros de agua, en la zona donde nadan y en territorialidad antes de juntar especies.

Antes de empezar…

¿De qué gambas hablamos? Esta guía se centra en las Neocaridina (blue dream, cherry, rili, naranja, amarilla…), que son las gambas más fáciles del hobby y las que recomendamos para empezar. Las Caridina (como las crystal o bee) son otro mundo: necesitan agua blanda y ácida, casi siempre con ósmosis inversa (RO), y son más para alguien con experiencia. Si lo tuyo son las Caridina, los compañeros cambian, así que mejor revisa primero su cuidado a fondo.

El agua dura y alcalina de la llave que tenemos en buena parte de México es justo la que les gusta a las Neocaridina. La necesitan con algo de minerales y calcio para mantener sanos su caparazón y sus mudas, así que para muchos lectores las gambas son más fáciles de lo que parece. Están a gusto a temperatura ambiente, entre unos 18 y 26 °C, y se reproducen mejor alrededor de los 22–24 °C. Muchos de los peces de esta guía son tropicales y prefieren unos 24–26 °C, así que es necesario un calentador.

Para un gambario, el filtro de esponja con aireador es el que mejor funciona: mueve el agua con suavidad (las gambas no andan peleando contra la corriente), da muchísima superficie para las bacterias buenas y, lo más importante, no se traga a las crías. Un filtro de cascada o interno tiene una entrada que succiona, y las gambitas recién nacidas son tan diminutas que se las lleva.

Plantas y escondites. En un gambario las plantas son parte del filtro y, además, las gambas se pasan el día pastando el biofilm que crece sobre las hojas. Pero con peces de por medio cumplen otra función clave: son el refugio de las crías. Entre más musgo, plantas densas y rincones tengas, más bebés se salvan. Sin esa "jungla", los peces se las acaban.

Ojo con el cobre. Las gambas y los caracoles son muy sensibles al cobre, así que revisa que tus acondicionadores de agua y medicamentos no lo contengan.

Y lo de siempre: resistente no es lo mismo que invencible. Nada de esto funciona sin una pecera ciclada antes del primer habitante y cambios de agua constantes. Lo ves en el ciclado (#) y en los parámetros que hay que checar (#).

Aunque elijas a los peces más seguros de aquí, ningún pez es 100 % de fiar con las crías. Hasta el más pacífico se va a comer alguna gamba bebé. Si lo que quieres es una colonia que de verdad se reproduzca y crezca, lo mejor de lo mejor es un tanque de puras gambas. Si te late tener peces, ve con la idea de que tendrás menos crías, y compénsalo con muchísima planta. Lo vemos más abajo.

Compañeros recomendados

Caracoles

Si quieres compañía sin arriesgar a tus gambas, los caracoles son la respuesta. Trabajan todo el día, y conviven perfecto con las gambas (comparten el gusto por el agua dura y el calcio). Como las gambas, son sensibles al cobre.

Caracol manzana o "mystery" (Pomacea diffusa): vistoso, pacífico y adictivo de ver. Los hay dorados, azules, magentas… Se pasea por todos lados, raspa algas del vidrio y de las decoraciones y limpia restos de comida. Necesita algo de calcio para su concha y genera bastante desecho, así que con uno o dos basta en un tanque de 40 litros.

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Caracol manzana morado

Caracol neritina rayado

Caracol neritina (Neritina sp.): el campeón absoluto contra las algas, incluida esa capa café de diatomeas que las gambas ignoran. Y tiene una ventaja enorme: no se reproduce en agua dulce, así que no te llena la pecera de crías. Pacífico y también sensible al cobre. Uno o varios, según cuántas algas tengas. Hay personas que no les gusta tenerlos porque si tienes hembras pueden depositar huevos blancos en la madera y no les gusta cómo se ve.

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Caracol cuerno de carnero o planorbis (Planorbella sp.): chiquito, en muchos colores como café, azul, rosa, rojo, etc. y muy trabajador con las algas y los restos. Mucha gente los tacha de plaga, pero en nuestra experiencia solo se multiplican de más cuando sobrealimentas: si la pecera está limpia y no dejas comida de sobra, su número se mantiene a raya solo.

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Caracol planorbis azul

Peces nano de cardumen (boca muy chica)

Estos son los peces que mejor conviven con las gambas: tan pequeños y de boca tan diminuta que dejan en paz a las adultas. Todos necesitan ir en cardumen (solos se estresan y pierden color) y lucen muchísimo más en grupo numeroso. Puedes jugar con el contraste de color. Si tienes gambas cherry (rojas), un pez azulado como la galaxy resalta increíble; si tienes gambas blue dream (azules) entonces peces naranjas o rojos. O tú puedes crear más combinaciones.

Rasbora galaxy

Rasbora galaxy o danio galaxy (Danio margaritatus): de los más coloridos que vas a encontrar para su tamaño —cuerpo azulado con puntos como estrellas y aletas rojizas—, y uno de nuestros favoritos con gambas. Su boca es minúscula, así que deja las gambas en paz. Y tiene un punto extra para nosotros: le va muy bien el agua dura de México, igual que a las Neocaridina, así que es una pareja natural. Va en grupo de 8 o más. Un consejo al comprarlos: cómpralos rellenitos, nunca flacos, porque los que llegan delgados a la tienda casi nunca se recuperan.

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Chili rasbora (Boraras brigittae): de los peces más pequeños del hobby, apenas 2 cm, de un rojo encendido y muy pacífico. Es de las opciones más seguras para un gambario plantado. En la naturaleza viene de aguas blandas y ácidas, así que en el agua dura de México queda un poco fuera de su elemento; los criados en cautiverio son adaptables y aguantan bien, pero si quieres verlos en su mejor versión (o reproducirlos), el agua de ósmosis inversa (RO) ayuda. Va en cardumen de 8 o más, mejor 10–12.

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Rasbora enana

Dwarf rasbora o rasbora pigmea (Boraras maculatus): prima cercana de la chili, también diminuta (poco menos de 2 cm), pero de un tono más anaranjado-rojizo y con manchas oscuras en lugar de una línea. Igual de pacífica y del mismo cuidado: viene de agua blanda, así que aplica lo mismo que con la chili (adaptable de cautiverio, RO si quieres lo mejor). Cardumen de 8 o más.

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Rasbora punto de exclamación (Boraras urophthalmoides): otra Boraras chiquita, de cuerpo entre dorado y ámbar con una línea oscura que termina en un puntito junto a la cola, justo como un signo de admiración. Es de las que combinan muy bien con gambas (de hecho es una pareja clásica con las blue dream). Mismo cuidado de agua blanda que sus primas. Cardumen de 8 o más.

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Rasbora punto de exclamación

Killi enano

Killi enano o least killifish (Heterandria formosa): uno de los peces de agua dulce más pequeños del mundo (el macho apenas mide alrededor de 1.5 cm, la hembra es más grande).

A pesar del nombre, no es un killi de verdad: es un vivíparo, pariente de los guppys, así que da crías vivas. Es pacífico, de boca diminuta y va muy bien con gambas. Lo encuentras en versión café-plateada y en una dorada preciosa. Tenlo en un grupito de 6 o más.

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Equipo de limpieza y fondo

Corydora pygmea

Corydora enana o pygmy cory (Corydoras pygmaeus): diminuta (2.5–3 cm) y muy activa en grupo, le da vida al fondo. Convive bien con las gambas adultas; lo único, como casi cualquier pez, es que podría comerse alguna cría diminuta que se le cruce, pero no anda cazándolas. Va en grupo de 6 o más, con fondo de arena o grava fina para no lastimarle los bigotes. Acuérdate de que no vive de "lo que sobra": necesita su propia comida que se hunda hasta el fondo.

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Otocinclus

Otocinclus (Otocinclus sp.): un comealgas chiquito y pacífico, totalmente seguro con las gambas. Es de los pocos peces que de verdad ayudan con las algas blandas del vidrio y las plantas. Dos cuidados: necesita una pecera ya madura y con algas (en un tanque nuevo la pasa mal y puede ser fatal), y va en grupo de 10 a 12, complementando con obleas y vegetales porque casi nunca hay suficientes algas para todos.

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Pleco payaso o clown pleco (Panaqolus maccus): chico comparado con los plecos comunes (unos 9–10 cm) y pacífico con las gambas. No es el mejor comealgas del vidrio: lo suyo es raspar madera y biofilm, así que necesita un tronco del que roer y su propia comida (obleas y algún vegetal). Cabe desde un tanque de unos 38 litros (10 galones). Su único "pero" es que se esconde mucho.

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Pleco payaso

Si prefieres un comealgas un poco más grande y más visible, el pleco bristlenose (Ancistrus sp.) también es seguro con las gambas adultas y lo vemos a fondo en las guías de peceras más grandes.

Para que se den una idea de cómo se arma todo esto, dos ejemplos de lo que montaríamos nosotros.

El más sencillo y el que más crías te va a dar: en una pecera de unos 20 a 40 litros, un gambario de una docena de Neocaridina blue dream (que va creciendo solo), con mucho musgo de Java, un par de troncos y uno o dos caracoles nerite para las algas. Sin peces, las crías sobreviven casi todas y ves cómo la colonia se llena de color poco a poco.

Y si quieres peces, una combinación preciosa sería, en una pecera bien plantada de unos 40 litros: una docena de gambas cherry, un cardumen de 8–10 rasboras galaxy, uno o dos caracoles nerite o caracoles planorbis (recuerda que estos se reproducen) y, por supuesto, filtro de esponja.

¿Quieres que tus gambas se reproduzcan?

Esta es la pregunta que más nos llega, así que vale la pena dedicarle su espacio. Las Neocaridina, si están a gusto, se reproducen solas sin que hagas nada especial. El problema nunca es que críen, es que las crías sobrevivan cuando hay peces.

Tres cosas marcan la diferencia:

Primero, la densidad de plantas. Una "jungla" de musgo, plantas de tallo y flotantes con raíces colgando es donde las gambitas se esconden las primeras semanas, que son las de mayor peligro. Entre más tupido, más bebés llegan a adultos.

Segundo, qué peces elegiste. Con los peces nano de boca chica de esta guía sobreviven varias, pero no todas. Con peces más grandes (aunque dejen en paz a las adultas), pueden llegar a sobrevivir o no dependiendo del aquascaping que hagas con tu pecera y cómo alimentes a tus peces.

Si tu meta es maximizar la cría, monta un tanque de puras gambas. Es, de lejos, donde más rápido crece una colonia, y de paso es un espectáculo de los más relajantes del hobby. Lo desarrollamos a fondo en la guía de gambas (#) y te enseñamos a montarlo en cómo armar un gambario (#).

Con cuidado (depende del pez)

Estas combinaciones pueden funcionar, pero no siempre, así que ve con plan B.

Betta (Betta splendens): hemos visto peceras con bettas y gambas que conviven de maravilla… y otras donde el betta se las come una por una. Depende muchísimo del carácter de cada betta, y no hay forma de saberlo de antemano. Si lo intentas, necesitas una pecera muy plantada donde las gambas se refugien, meter las gambas primero, y tener a dónde mover al betta por si resulta cazador. Lo vemos a detalle en los compañeros del betta (#).

Peces que dejan en paz a las adultas pero se comen las crías: aquí entran muchos peces chiquitos y pacíficos que no acabarán con tus gambas grandes, pero que sí cazan a los bebés, como el guppy y el endler, el tetra ember o la rasbora arlequín. Si no te importa tener pocas crías y quieres una comunidad más variada, son una opción; si tu prioridad es que la colonia crezca, mejor déjalos para otra pecera. Los ves en las guías de 40 litros (#) y de 110–130 litros (#).

Tetras ember

Con quién NO

Cíclidos, aunque sean enanos. Los rams, apistogramas, kribensis y demás cíclidos enanos se ven preciosos, pero se comen hasta a las gambas adultas, no solo a las crías. Para gambas, los cíclidos quedan descartados. Los ves, eso sí, en las guías de 110–130 litros (#) y de 150–190 litros (#) si lo que quieres es montarte un tanque de cíclidos por separado.

Pez ángel (Pterophyllum scalare): mismo caso, es un cíclido y se come las gambas. Si tu plan es tener ángeles, revisa sus propios compañeros (#).

Peces grandes, agresivos o de boca grande, y los peces que tienden a morder y cazar, como el barbo tigre (Puntius tetrazona). Cualquier pez al que una gamba adulta le quepa en la boca, tarde o temprano se la come.

La mayoría de las lochas. Varias lochas hurgan el fondo cazando gambas y caracoles, así que con un gambario mejor no arriesgarse.

Una nota

Todo lo que compartimos en Mi Pecera Mx es contenido educativo y experiencias propias del hobby. No te estamos diciendo qué tienes que hacer: cada pecera, cada pez y cada situación es distinta, y lo que a nosotros nos funcionó puede comportarse diferente en tu casa. Tómalo como una guía para informarte y decidir tú.

Sigue aprendiendo

Si quieres entrarle de lleno a las gambas y aprender a cuidarlas y reproducirlas, lee: Guía de gambas (#).

Si quieres montar un tanque solo de gambas, lee: Cómo armar un gambario (#).

Si tu pecera es de las más chiquitas, lee: Peceras nano (#).

Si apenas estás eligiendo el tamaño de tu pecera, lee: Ideas de peces para una pecera de 40 litros (#).

Si quieres preparar el tanque antes de meter a nadie, lee: Cómo ciclar tu pecera (#).

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