Filtro canister, qué es, ventajas y cuándo conviene usarlo
El canister tiene fama de ser lo más top de la industria, la que compra la gente con peceras grandes y la que es necesaria para peceras de aquascaping. ¿Pero de verdad es para todos, o solo tiene sentido en ciertos casos? Aquí vemos qué tan cierto es eso y en qué situaciones realmente vale la pena.
Filtro canister cerrado con mangueras de entrada y salida conectadas
Cómo funciona
Es básicamente un bote sellado, separado del tanque, con varias charolas o cámaras adentro para distintos tipos de material filtrante. Una bomba jala el agua de la pecera por una manguera de entrada, la hace pasar en cascada por esas charolas y la regresa por otra manguera. Normalmente va escondido debajo del mueble o a un lado de la pecera, y dentro del tanque solo ves dos cosas, la entrada y la salida.
El orden clásico de las charolas va de mecánico a biológico y, si quieres, químico al final.
Primero una esponja que atrapa partículas y suciedad.
Luego los canutillos o el medio cerámico donde vive la bacteria buena.
Y hasta abajo, si lo necesitas, algo como carbón activado o resina para pulir el agua.
Pero antes de acomodar nada, checa hacia dónde corre el agua dentro de tu canister en particular, porque no todos los modelos funcionan igual. Algunos jalan el agua de arriba hacia abajo y otros de abajo hacia arriba. Si acomodas las charolas al revés de cómo corre el agua, pierdes muchísima eficiencia, aunque tengas el material correcto adentro. Esto hace toda la diferencia.
Es recomendable buscar uno que mueva agua a un ritmo de al menos el doble del volumen de tu pecera por hora, pero más adelante vamos a hablar de qué es lo que en realidad tienes que tomar en cuenta para elegir la capacidad correcta. Y ya esto depende de cada quién, pero no te pases metiéndole material filtrante de más, porque un canister demasiado lleno pierde flujo y puede empezar a vibrar y ser muy ruidoso.
Bote del canister destapado mostrando las charolas por dentro
Canister instalado debajo del mueble de la pecera
Desventajas
Es el más costoso de todos. Marcas como Fluval o Eheim pueden costar cinco mil pesos o más, y si tu pecera necesita más de uno, se va sumando rápido.
El mantenimiento es la parte más pesada. Hay que desconectar mangueras (casi siempre gotean un poco), sacar el bote, que lleno de agua puede pesar bastante, y enjuagar todo. No es nada comparado con sacar una esponja y exprimirla.
Llegan a un límite de tamaño, o sea si tienes una pecera muy grande no puedes comprar un canister con más potencia, debes de comprar dos canisters.
Precisamente porque queda escondido, es facilísimo posponer la limpieza.
Si las mangueras no quedan bien cortadas o el sello no cierra perfecto, puede haber fugas, y como normalmente está debajo de la pecera, a veces te enteras hasta que ya se mojó el mueble o el piso.
La mayoría no te deja controlar mucho el flujo, así que te quedas con lo que trae de fábrica.
Usa más electricidad que un filtro de esponja o un HOB, y ese motor extra le puede aportar algo de calor al agua. Para peces tropicales no es problema, pero si tienes especies de agua fresca, como los peces de la nube blanca o algunos killis, vale la pena tenerlo en cuenta.
Puede vibrar y hacer algo de ruido, sobre todo si no queda bien nivelado o si le metes demasiado material filtrante. Ponerle algo de hule o espuma debajo de las patas suele ayudar bastante.
Después de armarlo puede quedar aire atrapado adentro, y eso lo hace sonar como un borboteo molesto. Se suele arreglar apagándolo y prendiéndolo de nuevo, o agitándolo un poco para que el aire salga.
Si le entra arena o algún residuo al impulsor, se puede atascar y dejar de prender. Ahí no queda de otra más que desarmarlo para limpiarlo.
Ventajas
Es de los más silenciosos que existen, porque todo el ruido del motor queda escondido en el mueble.
Tienes muchísimo espacio para material filtrante, así que hace un buen trabajo en los tres tipos de filtración, mecánica, biológica y química.
Puedes acomodar la entrada y la salida en lados opuestos de la pecera, lo que ayuda a mover el agua por todo el tanque y elimina esos rincones sin corriente que se quedan estancados.
Es muy fácil de esconder. Dentro del acuario solo ves el return y el intake, todo lo demás queda oculto en el mueble. Por eso es ideal para tanques donde la estética o el aquascaping importan.
Lo puedes personalizar por completo con el material que tú quieras (canutillos, esponja, fibra, carbón activado), e incluso en algunos modelos es fácil conectarle un esterilizador UV.
Agrega algo de volumen de agua extra a tu sistema, aunque no tanto como un sump.
Viene completo de fábrica, con bomba, mangueras y canastillas incluidas, así que no tienes que comprar ni armar piezas sueltas por tu cuenta. Se conecta a cualquier pecera sin necesidad de perforar nada.
Se puede ver la entrada y salida del canister en la parte de atrás de la pecera.
No toda pecera necesita tanta capacidad de filtración biológica. La bacteria buena vive en cualquier superficie con oxígeno pasando, no solo dentro del canister, así que en una pecera bien plantada o poco poblada es posible que ni siquiera necesites un filtro tan poderoso como este. Esto no lo hace un mal filtro, solo quiere decir que conviene elegirlo por lo que de verdad necesitas (flujo, estética, tamaño de pecera) y no solo porque en teoría es "el mejor".
Y si tu presupuesto está apretado, tenlo en mente. El canister es de los filtros que más se regresan a la tienda, casi siempre por una fuga que nadie esperaba o por una instalación que no salió como se pensaba. Si apenas estás empezando o el dinero cuenta bastante, muchas veces te va mejor con un HOB o un filtro de esponja, que hacen prácticamente el mismo trabajo biológico con mucho menos riesgo y menos curva de aprendizaje. El canister se disfruta más cuando ya tienes algo de experiencia y sabes bien en qué te estás metiendo.
Para qué tipo de pecera conviene
Como regla general, en peceras de hasta unos 150 litros nos quedamos con el filtro de esponja o uno de mochila (HOB). De ahí para arriba, un canister o un sump son buena opción.
Pero esto es solo un punto de partida, porque los litros de tu pecera no son lo que de verdad decide cuánta filtración necesitas. Lo que importa es la carga biológica, o sea cuántos peces tienes, qué tan grandes son y cuánto comen, no cuánta agua cabe en el tanque. Dos peceras de 200 litros pueden necesitar filtración muy distinta entre sí. Una con seis peces pequeños y bien plantada casi no genera amoniaco, mientras que otra llena de cíclidos africanos grandes puede necesitar bastante más de lo que el "tamaño ideal" en la caja del filtro sugiere.
Por eso hay acuaristas con peceras muy pobladas, sobre todo de cíclidos, que terminan usando dos canisters en el mismo tanque aunque uno solo ya cumpla con el flujo recomendado para el volumen de agua. No es que estén exagerando, se trata del amoniaco que generan esos peces día a día y la alimentación que se les da. Y al revés también aplica. Si tu pecera está poco poblada o muy plantada, es posible que ni siquiera necesites algo tan grande como un canister, porque las plantas y las superficies del tanque ya están haciendo buena parte del trabajo.
Entonces, más que guiarte solo por los litros de tu pecera, vale la pena preguntarte qué tan cargada está de peces y cuánto comen, y ajustar la filtración a eso.
En tanques muy grandes, es normal necesitar más de un canister para dar abasto, mientras que un sump suele escalar mejor con el tamaño de la pecera.
Mantenimiento
Muchos canisters aguantan varios meses sin tocarse, algunos hasta unos seis meses, pero no dejes que se atrase de más.
Limpiarlo no es complicado, solo tiene más pasos que una esponja o un HOB. Primero cierras las válvulas de entrada y salida, desconectas las mangueras (ten una toalla a la mano, siempre gotea un poco), y sacas el bote para destaparlo, normalmente afuera o cerca de una cubeta porque va a chorrear agua.
Ya destapado, enjuaga el material biológico con agua de la misma pecera, nunca de la llave, porque el cloro mata justo a la bacteria que quieres conservar.
Al volver a armarlo, llénalo de agua hasta unas nueve décimas partes antes de prenderlo, porque si le falta agua la bomba no jala bien. Y aun así, es normal que quede algo de aire atrapado y suene como un borboteo raro los primeros minutos. Casi siempre se purga solo apagando y prendiendo el filtro una vez más, o dándole una leve sacudida para que las burbujas salgan.
Mangueras desconectadas de un filtro canister para su limpieza
Gambas y peces chicos
Si tienes un gambario, ten cuidado con la entrada del canister. La succión suele ser fuerte y, sin protección, puede jalarse a una gamba bebé o a un pez muy pequeño sin que te des cuenta. Ponle una esponja prefiltro o una malla en la entrada para evitarlo.
En lo personal, el canister nos parece de los mejores filtros que existen cuando tienes una pecera grande que quieres lucir limpia, sin nada estorbando dentro del tanque. Pero si ya sabes que te va a dar flojera limpiarlo, mejor opta por algo más sencillo.
Canister o sump, ¿cuál elijo?
Los dos son buena opción para peceras grandes, pero funcionan distinto. El canister jala el agua con una bomba, así que se conecta a cualquier pecera sin necesidad de perforar nada, y mientras tenga suficiente agua no corre riesgo de quedarse trabajando en seco. El sump, en cambio, funciona por gravedad, así que necesitas una pecera perforada o preparada para eso, y hay que vigilar que el nivel de agua no baje demasiado o la bomba sí puede quedarse sin agua que mover.
A cambio, el sump esconde muchísimo mejor tu equipo (calentador, esterilizador UV, hasta plantas para ayudar con los nitratos) y suele caber mucho más material filtrante. El canister es más simple de instalar y de entender, pero tiene menos espacio para medios y toca sacarlo completo cada vez que lo limpias. Si te interesa el sump, lo vemos a fondo en su propia ficha.
Una nota
Todo lo que compartimos en Mi Pecera Mx es contenido educativo y experiencias propias del hobby. No te estamos diciendo qué tienes que hacer: cada pecera, cada pez y cada situación es distinta, y lo que a nosotros nos funcionó puede comportarse diferente en tu casa. Tómalo como una guía para informarte y decidir tú.
Sigue aprendiendo
Si quieres ver los otros tipos de filtración que existen, lee: Tipos de filtración (próximamente).
Si tienes una pecera más chica, revisa: Ficha filtro de esponja.
Si te interesa una opción intermedia, lee: Ficha filtro de mochila HOB.
Si quieres ver la otra opción para peceras grandes, lee: Ficha filtro sump.
Si te interesan las gambas, lee: Guía de gambas (próximamente).