Filtro sump. qué es, ventajas y cuándo conviene usarlo

El sump lleva en el hobby mucho mucho tiempo, mucho antes de que existieran los canisters que conocemos hoy.

Imagínalo como una segunda pecera, casi siempre escondido debajo de tu tanque principal, que hace toda la filtración por gravedad. Es de los sistemas más versátiles que existen, porque lo puedes armar casi exactamente como quieras, pero también es de los que más trabajo cuestan para instalarlos bien, en el caso de que no lo compres ya hecho e integrado a la pecera. Aquí vemos cómo funciona y si te conviene para tu pecera.

Cómo funciona

A diferencia del canister, que jala el agua con una bomba, el sump funciona por gravedad. Es básicamente una segunda pecera, normalmente escondida dentro del mueble, debajo de tu tanque principal.

Tu pecera tendría dos tubos. Uno de retorno, por donde una bomba empuja el agua limpia de vuelta hacia arriba y el otro sería el rebosadero, y en cuanto el agua sube lo suficiente, se desborda por ahí y cae por gravedad hacia la primera cámara del sump. Adentro del sump, el agua va pasando por varias cámaras separadas con mamparas, cada una dedicada a algo distinto: una para filtración mecánica (fibra o esponjas que atrapan la suciedad y partículas grandes), otra para el medio biológico donde vive la bacteria que necesitamos para el ciclado, y muchas veces una última cámara, ya de agua limpia, de donde la bomba la vuelve a subir a la pecera.

Lo que hace especial al sump es que esas cámaras las puedes armar como quieras. Puedes meter más fibra si tu pecera genera mucho desecho, más medio biológico si tienes muchos peces, o hasta dedicar una cámara entera a plantas, tener otros peces ahí o hasta un mini gambario.

Desventajas

  • Necesitas una pecera perforada para que el agua pueda bajar hacia el sump. Si tu pecera no viene así de fábrica, hay que perforarla, y no a todo mundo le da confianza hacerlo o le sale bien. También puedes comprar una que ya venga preparada para eso.

  • La instalación es la parte más pesada de todas. No es conectar y prender como un canister. Hay que calibrar la bomba de retorno para que no mande más agua de la que tu rebosadero puede drenar, o vas a terminar con la pecera desbordándose. Lo vemos a detalle más abajo.

  • Si un pez de tu pecera se enferma, puede contagiar a todos los demás peces que compartan el mismo sump.

  • Genera algo de ruido, normalmente el del agua cayendo por el rebosadero. A algunos les molesta, a otros hasta les gusta el sonido.

  • Toca hacerle espacio dentro del mueble, y conviene medir bien antes de comprar uno. Si el sump te queda demasiado grande, luego no te va a caber nada más ahí abajo, y peor todavía, puede que ni siquiera lo puedas sacar para repararlo si algún día se avería.

Ventajas

  • Puedes filtrar varios tanques con un mismo sump, si así lo armas.

  • Es fácil de limpiar. No tienes que desarmar ni drenar nada, solo sacas, limpias y vuelves a meter lo que necesites de cada cámara.

  • Esconde todo tu equipo. El calentador, un esterilizador UV, una bomba de aire, todo puede vivir dentro del sump, así que no tienes nada estorbando dentro de la pecera principal.

  • Es totalmente personalizable. Puedes dedicarle una cámara a plantas para que ayuden con los nitratos, o incluso montar ahí un pequeño espacio para gambas o para criar alevines.

  • Agrega bastante volumen de agua extra a tu sistema, más que un canister, lo que le da más estabilidad a tus parámetros.

  • Si haces tu propio sump con un tanque económico (un 20 galones largo o un 40 galones tipo breeder funcionan perfecto), puede salir más barato que comprar uno ya armado. Al final es solo una caja de vidrio con mamparas.

Para qué tipo de pecera conviene

Como regla general, en peceras de hasta unos 150 litros nos quedamos con el filtro de esponja o uno de mochila (HOB). De ahí para arriba, un canister o un sump son buena opción.

Entre los dos, el sump tiene más sentido cuando quieres muchísimo volumen de agua extra, cuando planeas filtrar más de un tanque con el mismo sistema, o cuando de plano quieres un lugar integrado para plantas, gambas o cría de alevines sin meter otra pecera aparte. Si lo que buscas es algo más simple de instalar, el canister suele ser la opción más práctica.

Creemos que el sump también es para personas que ya tienen más experiencia en el hobby, que ya saben más sobre filtración, que quieren experimentar y divertirse con el filtro y lo que le ponen. Y es que también el sump es más fácil de limpiar, cuando uno tiene muchos tanques grandes por ejemplo, no quieres estar limpiando 8 canisters, porque es tedioso. Pero hacer el mantenimiento del medio filtrate de los sumps es mucho más sencillo, casi tan sencillo que tener solo un filtro de esponja, sacarlo y enjuagarlo. O por lo menos eso es lo que creemos nosotros.

Nosotros tenemos sumps, canisters, filtros de esponja y filtros de mochila. Cada uno para diferentes tanques, pero lo que nos gusta y se nos facilita es el sump que tenemos para nuestras peceras ya establecidas, a las cuales no les metemos peces nuevos. Y mantenemos un sump para 5 peceras, hacemos un mantenimiento, en lugar del mantenimiento de 5 diferentes.

Cómo instalarlo y calibrarlo

Antes de comprar tu sump, mide bien el espacio disponible dentro del mueble (ancho, alto y fondo), y deja algo de espacio extra para el resto de tu equipo, no llenes hasta el último centímetro.

Una vez instalado, el paso más importante es calibrar la válvula de la bomba de retorno. La idea es que la bomba no empuje más agua de la que tu rebosadero puede drenar. Para dejarlo bien ajustado, llena tu pecera y tu sump al máximo, abre la válvula por completo y prende la bomba. Si ves que el nivel de agua en la pecera de arriba empieza a subir, significa que la bomba está mandando más agua de la que el rebosadero puede sacar, así que cierras la válvula un poco y vuelves a probar. Repites esto hasta encontrar el punto exacto donde el nivel de la pecera se mantiene estable. Ya encontrado ese punto, no vuelvas a tocar la válvula.

Con la bomba ya calibrada, marca con cinta o un plumón la altura máxima de agua que debe tener tu sump mientras está corriendo. Esa marca te sirve para saber hasta dónde rellenar cuando se evapore agua, porque si le pones más de la cuenta, el día que se vaya la luz, toda el agua que baje de la pecera de arriba puede desbordar tu sump. Por lo mismo, antes de dar por terminada la instalación, prueba desconectar la bomba a propósito para simular un apagón y confirmar que el sump no se desborda cuando el agua de arriba empiece a bajar.

Del otro lado del problema está la evaporación. Con el tiempo el nivel del sump va bajando poco a poco, y si baja demasiado, la bomba se puede quedar sin agua que mover. Para no tener que estar checando esto a diario, muchos acuaristas agregan un sistema de rellenado automático. Un depósito aparte con agua ya lista, y un sensor dentro del sump que detecta cuando el nivel baja de cierto punto y manda a la bomba del depósito a rellenar automáticamente. Así el sump se mantiene siempre en su nivel correcto sin que tengas que acordarte tú, y de paso te quita el riesgo de que la bomba de retorno se quede trabajando en seco.

Un detalle que se te puede pasar fácilmente: haz toda esta calibración hasta que ya hayas terminado de decorar tu pecera, con sustrato, rocas y troncos incluidos, porque toda esa decoración desplaza agua y cambia los números.

Y la regla de seguridad más importante de todas: el calentador nunca debe ir en la cámara donde está la bomba de retorno. Esa cámara es la que primero se queda sin agua si el nivel baja de más, y un calentador expuesto fuera del agua es un riesgo. Ponlo siempre en una cámara que se mantenga con agua sin importar qué tan bajo llegue a bajar el nivel.

Mantenimiento

El mantenimiento va a depender del material que tengas en cada cámara. Si es algo desechable como fibra suelta, la vas a tirar y reponer cuando se ensucie. Si es algo reutilizable como esponja o calcetín de filtro, la vas a enjuagar en vez de tirarla.

La práctica general es revisar cada una o dos semanas. Si lo ves sucio, lo sacas y lo enjuagas (o lo cambias, si es desechable). Si lo ves bien, lo puedes dejar y checar la próxima vez. No hace falta seguir una fecha fija al pie de la letra, es más cuestión de ir viendo cómo se comporta tu pecera en particular.

Como cada cámara está separada, puedes limpiar una a la vez sin tocar las demás. No hace falta vaciar ni desarmar todo el sump para revisar solo la fibra, por ejemplo.

Un tip que ayuda bastante: lleva un calendario o una libreta anotando cuándo limpiaste cada cámara. Así, en vez de adivinar, con el tiempo vas a ver qué tan rápido se ensucia cada una en tu pecera y vas a poder armarte tu propia rutina, en lugar de andar revisando a ciegas.

Para el detrito que se va acumulando en el fondo de las cámaras, sifonéalo directo, igual que sifoneas el fondo de tu pecera normal. No hace falta vaciar el sump completo para esto, solo mete la manguera a la cámara y saca lo que se haya asentado ahí. Si tienes plantas o gambas en alguna cámara, ve con cuidado para no succionarlas junto con la suciedad.

Cuando enjuagues cualquier medio, usa siempre agua de la misma pecera o del sump, nunca de la llave, porque el cloro mata la bacteria que estás tratando de conservar.

Cuando rellenes agua, ya sea manual o al recargar el depósito de agua, usa siempre agua ya tratada con acondicionador. Nunca eches agua de la llave directo al sump.

Y un último ajuste que vale la pena revisar de vez en cuando es que si el flujo se siente más lento de lo normal, probablemente tienes demasiado material mecánico atascando el paso del agua; si escuchas un chapoteo muy fuerte cayendo del rebosadero, probablemente te falta. Ve ajustando la cantidad hasta encontrar el punto donde el agua fluye bien y el ruido se mantiene bajo.

Gambas y peces chicos

Igual que con el canister y el HOB, protege la entrada del sump con una esponja prefiltro o una malla si tienes gambas o peces muy chicos, para que no los jale la succión. Y si te late la idea de las plantas o un pequeño espacio para gambas dentro del sump, es un lugar perfecto para eso, porque queda separado del resto de tus peces, aparte de que ayudan a consumir los restos y limpiar la pecera.

Si te gusta la idea de personalizar tu filtración al máximo, esconder todo tu equipo y no te espanta la parte de la instalación y la calibración, es una opción excelente. Si prefieres algo más sencillo de conectar y usar, el canister probablemente te va a quedar mejor.

Una nota

Todo lo que compartimos en Mi Pecera Mx es contenido educativo y experiencias propias del hobby. No te estamos diciendo qué tienes que hacer: cada pecera, cada pez y cada situación es distinta, y lo que a nosotros nos funcionó puede comportarse diferente en tu casa. Tómalo como una guía para informarte y decidir tú.

Sigue aprendiendo

Si quieres ver los otros tipos de filtración que existen, lee: Tipos de filtración (proximamente).

Si buscas algo más sencillo de instalar para una pecera grande, lee: Ficha filtro canister.

Si tienes una pecera más chica, revisa: Ficha filtro de esponja.

Si te interesan las gambas, lee: Guía de gambas (proximamente).

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