Filtro de mochila (de cascada) — qué es, cómo funciona y qué ponerle
Si entras a cualquier tienda de acuarios y pides un filtro para empezar, lo más probable es que te enseñen uno de estos.
El filtro de mochila, también llamado filtro de cascada o por sus siglas en inglés HOB (hang on back, "colgado por detrás"), es el más común para quien apenas arranca porque es barato, fácil de instalar y hace bien su trabajo.
Pero alrededor de él hay un par de cosas que casi nunca te cuentan en la tienda, y que pueden ahorrarte dinero y un buen de dolores de cabeza. La principal: que no estás obligado a comprarle cartuchos para siempre. De eso, y de cómo sacarle el máximo, va este artículo.
Qué es un filtro de mochila
Es un filtro que se cuelga del borde de la pecera, por fuera, en la parte de atrás. Tiene un tubo que baja al agua, y dentro lleva una caja o canasta donde va el material filtrante. La idea es sencilla: una bomba sube el agua de la pecera por el tubo, la pasa por el material, y luego la regresa cayendo por arriba como una pequeña cascada. De ahí el nombre.
Esa caída tiene un bono extra: al romper la superficie, oxigena el agua. Así que un filtro de mochila te da filtración y movimiento en una sola pieza, sin ocupar espacio dentro de la pecera.
Cómo funciona
El recorrido del agua siempre es el mismo: entra por el tubo, sube a la canasta, atraviesa el material filtrante y regresa limpia a la pecera. Mientras eso pasa, ocurren tres tipos de filtración, y vale la pena entenderlas porque definen qué material le vas a meter.
Las tres filtraciones y cuáles importan
Cualquier filtro puede hacer hasta tres cosas:
La filtración mecánica atrapa la basura física, las heces de los peces, los restos de comida, las hojas. Es lo que mantiene el agua transparente.
La filtración biológica es la importante de verdad. En las superficies del filtro vive una colonia de bacterias buenas que convierten el amoniaco (tóxico) en nitrito (tóxico) y luego en nitrato (mucho menos tóxico). Es el corazón del ciclo del nitrógeno. Y aquí un dato que confunde a mucha gente: esas bacterias no flotan en el agua, viven pegadas a las superficies, en la esponja, en los canutillos, en el sustrato y hasta en las decoraciones. Por eso tu filtro no es el único lugar donde viven, pero sí uno de los principales.
La filtración química es la del carbón activado: quita olores, taninos (el agua amarillenta de la madera) y restos de medicamentos. Es la menos importante de las tres, y la única que no necesitas tener todo el tiempo.
Para un filtro de mochila, lo que de verdad te interesa es la mecánica y la biológica. La química es opcional.
¿Quieres entender a fondo los tres tipos de filtración? Haz clic aquí. (proximamente)
Cuándo conviene un filtro de mochila
Es el caballito de batalla de la mayoría de las peceras comunitarias chicas y medianas. Si tienes una pecera de comunidad y quieres algo sencillo, confiable y que no se vea aparatoso dentro del agua, es una opción buenísima.
Dicho eso, no es ideal para todo:
Si tienes un gambario, ten cuidado: la succión del tubo se traga a las gambas bebé. Si quieres usar uno de todos modos, ponle una esponja prefiltro en la entrada (una esponjita que se mete a presión en el tubo) para que las crías no se cuelen. Para gambas, muchas veces es más seguro un filtro de esponja.
¿Quieres saber por qué el filtro de esponja le queda mejor a un gambario? Haz clic aquí.
Si tienes una pecera muy grande o muy poblada, un canistermueve más agua y se esconde dentro del mueble.
La bomba dentro del filtro o dentro de la pecera
Este detalle casi nadie lo menciona, y a mí me parece de los más útiles a la hora de comprar.
Hay dos diseños. En la mayoría de los filtros económicos, la bomba va dentro de la caja del filtro: tiene que jalar el agua hacia arriba por el tubo para llenarse. El problema aparece después de un apagón o de un cambio de agua: si el nivel bajó aunque sea un poco, la bomba a veces ya no logra volver a jalar el agua, y peor todavía, puede quedarse girando en seco y quemarse. Piénsalo como un popote: una vez que pierde la succión, hay que volver a llenarlo. Por eso, con estos filtros, nunca los enchufes sin agua en la canasta y revisa que arranquen bien cuando vuelve la luz.
En otros filtros (el Seachem Tidal es el ejemplo más conocido), la bomba va dentro de la pecera y empuja el agua hacia arriba. Estos se ceban solos y siempre vuelven a arrancar después de un apagón. Si en tu zona la luz se va seguido, este detalle te puede quitar muchos disgustos.
Qué marca comprar
Casi cualquier filtro de mochila va a filtrar tu agua. La marca importa mucho menos que cómo lo armes y cómo lo mantengas. Aun así, hay diferencias reales, y estas son las que más vas a encontrar en México:
Las genéricas y económicas son las que más se consiguen, en línea y en tiendas. Son baratas y cumplen su deber. Vienen con una esponja y un cartucho de fibra con carbón, y casi siempre traen la bomba dentro del filtro. Para empezar, sirven perfectamente.
El Aqua Clear (de Hagen/Fluval) es el clásico confiable: lleva décadas casi sin cambiar, justo porque funciona. Su gracia es la canasta grande y la espuma reusable, que ya viene pensada para que no andes comprando cartuchos. Trae la bomba dentro del filtro. Es un poco más cara, pero dura años.
El Seachem Tidal es la premium. Bomba dentro de la pecera, skimmer que limpia la superficie, sujeción para meter el calentador, canasta enorme y caudal regulable. Es la más cara y a veces hay que pedirla en tiendas especializadas, pero es de lo mejor que vas a encontrar.
Muchas marcas que ves en videos en inglés casi no se consiguen aquí, así que no te claves persiguiéndolas. Más que la marca, fíjate en tres cosas: que el caudal sea el adecuado para tu litraje (o un poquito más), que el flujo sea regulable (clave si tienes plantas o peces a los que no les gusta la corriente), y que la canasta sea amplia para poder meterle tu propio material.
¿Comprar con lo que trae o armarlo tú?
Muchos filtros de mochila vienen con una esponja y un cartucho desechable (la bolsita de fibra con carbón que se mete a presión). Y en la cajita te dicen que lo cambies cada dos o tres semanas. Suena práctico, pero ahí está la trampa: por un lado, te vuelves cliente de por vida del cartucho; por el otro, y esto es lo importante, cada vez que tiras ese cartucho estás tirando a la basura buena parte de las bacterias que viven en él.
Entonces, ¿qué conviene? No necesitas comprar un filtro caro.
Quédate con la esponja que ya trae y agrégale material reusable de tu lado: más esponja cortada a la medida, un poco de fibra fina para pulir el agua, y si quieres, canutillos para sumar capacidad biológica. Todo eso lo compras a granel una sola vez (una plancha de esponja y un rollo de fibra cuestan poco y duran años; una bolsa de canutillos es para siempre), y te sale muchísimo más barato que andar reemplazando cartuchos.
Si compraste un Aqua Clear o un Tidal, ya casi no tienes que hacer nada: vienen con espuma reusable (y el Tidal además con material biológico de fábrica), así que con eso ya estás más que bien.
Qué material ponerle al filtro
Estos son los materiales que vas a usar y para qué sirve cada uno:
Esponja: hace trabajo mecánico y biológico a la vez. La hay en distintas porosidades, de gruesa a fina. Es reusable durante años.
Fibra o perlón (filter floss): es la pelusa blanca para pulir el agua. Atrapa las partículas más finas y deja el agua cristalina. No es cara, la cortas de un rollo, y la enjuagas y reúsas o la reemplazas si ya se hizo muy fea.
Canutillos o anillos de cerámica (material biológico): tienen muchísima superficie por dentro para que vivan las bacterias. Es filtración puramente biológica. Estos casi nunca se cambian.
Cómo acomodar el material
El orden importa, y se acomoda según por dónde pasa el agua.
La regla es: el agua debe toparse primero con la esponja más gruesa (que atrapa las partículas grandes), luego con la fibra fina (que pule), y los canutillos van hasta el final, siendo lo último que toca el agua antes de salir.
¿Por qué los canutillos al último? Porque si los pones donde pega la suciedad de entrada, se tapan de mugre, las bacterias quedan asfixiadas sin oxígeno y se mueren. Es justo lo contrario de lo que quieres. El agua ya llega pre-limpia a los canutillos, y las bacterias no le batallan.
La dirección del agua depende del filtro. Si el agua entra al filtro de abajo hacia arriba, iría: esponja abajo, fibra encima y canutillos hasta arriba. En una caja genérica donde el agua corre de atrás hacia adelante, pon la esponja hacia atrás (por donde entra el agua) y la fibra hacia el frente.
No aprietes el material tanto que el agua no pueda pasar, porque entonces se desborda de regreso a la pecera. Déjalo un poquito suelto.
Mantenimiento
No cambies todo el material de golpe. Si reemplazas toda la carga (o tiras un cartucho completo), te llevas a las bacterias contigo y puedes desbalancear el ciclado. Cuando algo de verdad ya no dé más, cámbialo por partes, con semanas de diferencia.
Enjuaga en agua de la pecera, no en agua de la llave. Aprovecha el agua que sacas en un cambio y lava ahí la esponja y los canutillos, exprimiéndolos un par de veces hasta que salga lo café. Así el cloro de la llave no te mata las bacterias. (Hay quien limpia tan seguido que enjuaga rápido en la llave sin problema, pero si vas empezando, lo seguro es el agua de la pecera.)
La fibra es la excepción: enjuágala y reúsala si solo está un poco sucia, pero si ves que ya está muy sucia y se está despedazando, entonces pon fibra nueva.
El carbón, si lo usas, es lo único que de verdad "caduca": cámbialo cada pocas semanas. Los canutillos, en cambio, prácticamente nunca.
Y de paso, mantén la entrada del tubo despejada y limpia de vez en cuando el rotor de la bomba (una escobillita ayuda). Acuérdate de que un filtro con la bomba dentro de la caja puede no arrancar si se quedó con poca agua, así que cuida el nivel.
En lo personal, después de probar de todo, lo que más me ha funcionado es lo más simple: esponja y fibra reusables, y ya. Olvidarme de los cartuchos me quitó un gasto fijo y me dejó un agua igual de limpia. A veces el hobby se trata justo de eso, de no complicarlo de más.
Una nota
Todo lo que compartimos en Mi Pecera Mx es contenido educativo y experiencias propias del hobby. No te estamos diciendo qué tienes que hacer: cada pecera, cada pez y cada situación es distinta, y lo que a nosotros nos funcionó puede comportarse diferente en tu casa. Tómalo como una guía para informarte y decidir tú.
Sigue aprendiendo
Si quieres entender los tres tipos de filtración a fondo, lee: Tipos de filtración (proximamente).
Si quieres comparar con otra opción muy común, lee: Filtro de esponja .
Si todavía no preparas tu pecera, lee: Cómo ciclar tu pecera.
Si estás armando tu equipo básico, lee: Equipo básico para tu pecera .